Dentro del ciclo «Arte, igualdad y mujeres: confluencias feministas», organizado por la Comunidad Aspasia, proyecto promovido por el Laboratorio de Aragón Gobierno Abierto (LAAAB), se celebró el pasado 3 de noviembre la mesa redonda “Aragón y cine en femenino”, que contó con Mercedes Gaspar, Verónica Sáenz y Carlota Gurpegui, tres profesionales aragonesas del mundo del cine que, con la dinamización en la conversación de Ana Asensio Burriel en nombre de la Asociación MYC, compartieron sus experiencias e impresiones en torno a temas como las dificultades en la conciliación de las diferentes facetas personales, las asimetrías y brechas del mundo audiovisual y los retos para superarlas.

De derecha a izquierda, Mercedes Gaspar, Carlota Gurpegui, Verónica Sáenz y Ana Asensio

La mesa redonda abordó temas como las dificultades en la conciliación, las asimetrías y brechas del mundo audiovisual y los retos para superarlas

 

Mercedes Gaspar, directora, productora y guionista. Se licenció en Geografía e Historia y en Ciencias de la Información, además de cursar estudios en dirección escénica de teatro y música. Profesionalmente, comenzó como realizadora en TVE. Recién instituido el premio Goya en la categoría de Mejor cortometraje de animación en su IX edición celebrada en 1995, fue su ganadora con El sueño de Adán (1994). En los dos años siguientes fue nuevamente nominada en esta categoría por Las partes de mí que te aman son seres vacíos (1995) y por Esclavos de mi poder (1996). Títulos que conforman una trilogía animada, con gran carga simbolista e iconográfica, que es solo parte de una extensa filmografía en el cortometraje combinando las laboriosas técnicas de stop motion y pixilación (animación de personas), a la que la Filmoteca Española le dedicó una retrospectiva en julio de 2022. En 2014 debutó en el largometraje con Huidas, reconocido con más de un centenar de premios nacionales e internacionales, donde, en clave de cuento con toques de terror, aborda muchos temas que siguen de plena actualidad, como la violencia de género, los maltratos en la infancia, la inmigración o el activismo feminista.

Verónica Sáenz, directora y guionista. Es licenciada en Comunicación Audiovisual, con cursos de postgrado en dirección de cine y tecnología así como en guion cinematográfico. Ha trabajado en el equipo de dirección de series como Cuéntame cómo pasó e Isabel. Además de diversos cortometrajes y videoclips, escribió y dirigió Gurs, historia y memoria (2018), largometraje documental que nos descubre el mayor campo de refugiados españoles construido tras la Guerra Civil en Francia. En 2021, fue seleccionada por Netflix España en su Programa de Apoyo a Directoras Audiovisuales. Actualmente trabaja en el proyecto televisivo del spin-off Maitino, composición de los nombres Maite y Camino, dos personajes de la serie de TVE Acacias 38 (2015-2021), cuya historia de amor ambientada en la España de principios del siglo XX ha sido todo un fenómeno social que ha trascendido fronteras, generando un movimiento de fans en reivindicación de una mayor representación de la diversidad sexual.

Carlota Gurpegui, actriz. Desde temprana edad intervino en pequeños papeles en cortos y largos, como la película de Paula Ortiz De tu ventana a la mía (2011), si bien se hizo popular por su personaje de Las niñas (2020), el exitoso primer largometraje de Pilar Palomero. En 2021 saltó a la televisión encarnando a Paula en la segunda temporada de HIT, serie juvenil de TVE en torno al mundo de la educación, donde prima una representación plural y diversa de la adolescencia de hoy, lo que le ha permitido una nueva experiencia interpretativa en una trama coral rodeada de gente de su edad.

Tras visionar fragmentos de los trabajos de las tres invitadas y conocer más sobre ellos en su propia voz, se inició una dinámica tertulia donde, primero, hubo una mirada atrás recordando a mujeres artistas de diferentes disciplinas, admiradas como referentes a reivindicar, sucediéndose nombres como los de Anaïs Nin, Simone de Beauvoir, Lee Miller, Dora Maar, Frida Khalo, Louise Bourgeois, Leonora Carrington, Unica Zürn, Alejandra Pizarnik, Clarice Lispector, Corín Tellado, Selma Lagerlöf, Margarette Von Trotta, Lilianna Cavani, Agnès Varda e Isabella Andreini, así como las hoy denominadas Las Sinsombrero, rescatada su memoria gracias al proyecto documental homónimo, lo que subraya el valor de los testimonios audiovisuales para visibilizar el papel que históricamente han jugado las mujeres.

Después, se abordó el presente y el futuro del cine con perspectiva feminista, con declaraciones como las siguientes:

Ana Asensio Burriel (AAB): Los cuidados tradicionalmente han sido asumidos en su mayoría por mujeres. ¿Cuál es vuestra experiencia en el tema de la conciliación? Conciliación laboral y familiar, pero también social considerando el resto de facetas personales, ya que el audiovisual es un trabajo habitualmente sin horarios fijos de lunes a viernes, inestable y, en muchas ocasiones, precario.

Mercedes Gaspar (MG): Realmente es muy difícil. Si tienes una hija, como es mi caso, de la que no se ocupa tu pareja y no tienes red de apoyo familiar, es casi imposible. No obstante, he tenido en mis equipos profesionales muchas mujeres y nos hemos apoyado en todo lo que hemos podido. Y algo debo destacar: en mis equipos, casi ninguna mujer se ha quejado de nada respecto a sus ocupaciones o compromisos con sus hijos, y sin embargo, hombres, muchísimos. En cualquier caso, en el mundo actual la conciliación en general no es nada fácil. Y en el mundo del cine, si no se exigieran tantas horas continuas de rodaje, se podría llevar todo mejor.

«Por la dureza de los rodajes no solo cuesta la crianza, sino llegar a tener un hijo o hija. Por eso existe mucha renuncia»

 

Verónica Sáenz (VS): Hay que reeducar, sobre todo a muchos hombres, sobre el tema de los cuidados. Tengo a muchas compañeras que son mamis y, siendo que en su trabajo ganan más, deciden en la pareja que siga trabajando ella y no él, entrando algunos hombres en depresión por no ser ellos los que sustentan a la familia, lo que termina generando conflictos en esa pareja. Del mismo modo que nosotras estamos rompiendo roles que se nos habían asignado, ellos también deben liberarse de los suyos y desaprender el estereotipo de que, siendo hombres, no les corresponde quedarse al frente del cuidado de la casa y de la familia.

Además, como ha dicho Mercedes, los rodajes son muy duros y muchas veces debes renunciar a tu vida personal. Hay personas que no encuentran pareja porque no se comprende que por temas laborales viajes tanto o inviertas todo ese tiempo. También se producen muchos divorcios. Así que no solo cuesta criar a un hijo o hija, sino llegar a poder tenerlo. Existe mucha renuncia.

Carlota Gurpegui (CG): En mi caso, en medio de cuarto de la ESO, tuve que dejar las clases presenciales para empezar a rodar la serie HIT, continuando con clases online, con lo que estuve combinando el rodaje con mis conexiones virtuales y trabajos como estudiante a distancia. Fue una experiencia muy intensa en la que conté con el apoyo de mis compañeros de reparto, que como eran mayores que yo, ya habían terminado sus estudios. En el rodaje de Las niñas fue todo mucho más tranquilo porque se desarrolló mediante juegos de interpretación a lo largo de un verano.

AAB: La mayoría de progresos feministas se han logrado gracias al movimiento asociativo de mujeres. En el tema que nos ocupa podríamos nombrar, a título de mero ejemplo, la labor de la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA), creada en 2006, el Foro de Mujeres Cineastas de la SEMINCI, que en 2022 ha celebrado su sexta edición, o la labor divulgativa de las numerosas Muestras y Festivales de cine realizado por mujeres. ¿Qué pensáis al respecto desde vuestra trayectoria?

 

«Los festivales especializados son importantes, si bien resulta esencial que en los festivales generalistas exista más participación de películas realizadas por mujeres»

 

MG: Formé parte de CIMA al inicio y durante mucho tiempo, pareciéndome fundamental la labor que ha desempeñado, logrando, por ejemplo, impulsar cambios legislativos. La dejé por tener que concentrarme en otros temas y no contar con tiempo para dedicarme a ella, pero ahora volveré a integrarme. Asociaciones no solo de cineastas, sino que unen a otras profesiones, me parecen también muy valiosas por su carácter integrador. Los festivales especializados en cine hecho por mujeres son, asimismo, importantes, solo que a veces el público es más minoritario, por lo que veo esencial que en los festivales generalistas exista mucha más participación de películas realizadas por mujeres. En el festival de Berlín, por ejemplo, se aprecia que la gente que selecciona su programación valora el mundo de la mujer, pero en otros festivales internacionales no se ve tanto, como ha sucedido hasta hace poco en los festivales españoles. El amiguismo y colegueo tradicional sobre qué se proyecta no ha favorecido la presencia de trabajos femeninos.

VS: Aun así creo que estamos en un buen momento con las asociaciones que promueven el cine realizado por mujeres, que beneficia a todo el público, no cayendo en pensar en el estigma de que se dirige solo al femenino, pues al igual que sucede con los hombres creadores, nosotras concebimos las obras sin distinción de género en cuanto a su recepción. Personalmente pertenezco a CIMA y a ACA (Academia del Cine Aragonés) y creo que desarrollan una labor de difusión muy importante. Por otra parte, he tenido la fortuna en 2022 de ser seleccionada por Netflix en su programa de fomento de directoras audiovisuales, apoyándolas en su formación (pues si en el cine hay brecha de género, la hay muchísimo más en televisión), y estoy contenta por ello, si bien reconozco que siento un poquito de acritud con su nombre original: Female Director Shadowing Program, ya que con el término shadow (sombra), remite a que estás a la sombra del director o directora que te forma. Lo ideal sería usar otro término como side, «al lado», considerando el poder de la palabra. Y como idea de programa está genial, y favorece una primera línea de aprendizaje, si bien creo que sería más interesante que esta beca se invirtiese en un proyecto creativo de esa mujer que ha sido seleccionada, porque es la única manera real de ir acotando esa brecha.

AAB: Teniendo en cuenta todo lo expuesto, y valorando los cambios positivos que hemos vivido en los últimos años, ¿qué pasos debemos seguir dando para una evolución sin vuelta atrás en un camino de equidad entre mujeres y hombres en el mundo del cine? En este sentido, ¿qué deseo formularíais?

 

«Debemos favorecer que las mujeres tengamos presencia activa en cualquier actividad y espacio. En este sentido, es indispensable la educación desde la infancia»

 

MG: Veo fundamental que tengamos oportunidad de realizar nuestro trabajo en todos los ámbitos, tanto en los más artísticos como en los industriales. También sería preciso que el público valore como se merece el trabajo femenino, de forma que entre todas y todos favorezcamos que las mujeres tengamos presencia activa en cualquier actividad y espacio. En este sentido, se revela indispensable la educación desde la misma infancia.

 

«Habría que apostar por nuevos talentos femeninos que aporten otros contenidos y miradas»

 

CG: Como adolescente, en un entorno donde nos movemos mucho por la inmediatez, también aprecio que hay mucha oferta de producto de consumo rápido, y debería apostarse más por una reflexión por nuevos talentos femeninos que aporten otros contenidos y miradas.

 

«Debería alcanzarse un extra de generosidad en transmitir los logros de las mujeres artistas, tanto de nuestras predecesoras como de aquí en adelante»

 

VS: Insistiría en lo dicho anteriormente. Precisamos mayor inversión en proyectos promovidos por mujeres y que no se nos planteen tantas dificultades. Añadiría que se hable más de nosotras en el arte. Y vuelvo con el ejemplo de las conocidas hoy como Las Sinsombrero, pertenecientes a la Generación del 27, pues me parece muy significativo que en los diarios y cuadernos personales de muchas de aquellas mujeres artistas se nombrase a sus compañeros varones, pero no existan comentarios que hayan trascendido de Buñuel, Dalí, Lorca o Picasso sobre ellas. Y estamos ante la misma historia vivida. De forma que deberíamos alcanzar un extra de generosidad en transmitir los logros conseguidos por cada mujer artista, tanto de nuestras predecesoras como de aquí en adelante.

Tras una enriquecedora mesa redonda de dos horas, que incluyó un momento de coloquio con el público asistente, Ana Asensio concluyó la sesión reiterando una frase extraída del documental de Verónica Sáenz, Gurs, historia y memoria, perfectamente extrapolable a esa meta de equiparación a lograr entre mujeres y hombres: para que haya reconocimiento, tiene que haber previamente conocimiento.

Y para finalizar, en atención a la cálida acogida del acto, se invitó a todo el mundo a unirse a una foto de grupo en un photocall con alfombra roja y la estatuilla de un Goya preparado para la ocasión con el rótulo: Aragón y cine en femenino 2022, que enarboló la joven Carlota Gurpegui en un guiño cómplice a tanto talento femenino que, con su trabajo y esfuerzo, hace posible la magia del llamado séptimo arte.

Crónica pormenorizada de la mesa redonda en atmosferacine.com

Fotografías: Pilar Irene Montes (Pimontes) @piillmontes y Ángel López @alopezca